Todo lo que existe en el universo no es ni bueno ni malo. Simplemente es. La intención en el uso que le damos a las cosas es lo que las convierte en buenas o en malas.

Siempre ha existido una lucha entre el bien y el mal, la luz y la oscuridad. El arriba y el abajo. La condición para que haya vida es ese roce entre los opuestos. Cuando Dios venza al Diablo, Osiris a Set, Mazda a Oriman, la vida se acaba.

Entonces tenemos que la dualidad es lo que produce la vida.

Al principio cuando no había vida, ni universo, ni dimensiones, existía el Todo, la fuente primordial en donde estaba todo contenido en potencia.  Información. De la información procede todo. La información es el ser y la energía que mueve a la información es eso: energía.

Cuando la información se manifestó, utilizando a la energía, ocurrió el Big Bang, el despliegue de los universos y las dimensiones. Sofía es una parte de la infinidad que, usando la línea recta en forma de espiral, impulsó la energía para que se volviera co creadora de universos y siguiendo el libre albedrío.

La unidad que contenía a los opuestos que no eran opuestos se llama Abraxas y es la energía de la vida simbolizada por el fuego. Es el campo cuántico que envuelve a la Fuente primordial. La fuente primordial es información y el campo cuántico es energía.